Luna Llena en Cáncer, en trigono a Luna del eclipse de Mercurio activo.
La Luna Llena en Cáncer frente al Sol, Venus y Marte conjuntos en Capricornio, en trígono a la Luna en Tauro del eclipse de Mercurio, configuración que inclina al equilibrio interno.
No es un momento de expansión desordenada, sino de centrar los recursos propios, los recuerdos del pasado afloran a modo de recursos.
El trígono entre Sol, Venus y Marte en Capricornio en armonía con la Luna en Tauro del eclipse, permite disipar las inseguridades típicas de Capricornio, fluye mayor seguridad sin perder el objetivo.
La Luna en Tauro brinda estabilidad a lo que se construye con paciencia y constancia.
Además, tal influencia astrológica permite identificar con mayor claridad el modo apropiado de proceder ante situaciones inesperadas o también de larga data. La mente atiende y comprende de un modo práctico y sensible.
En una analogía podemos comprender este contexto.
El artista, toda persona que crea algo desde su interior, descubre una verdad simple pero revolucionaria:
El valor no está en la pintura, el arte, sino en la conexión. No en el objeto, sino en la historia que narra, en el nexo con las personas.
Su empatía es su radar. Su imaginación, su plan.
La influencia inclina a una comunicación más discreta, prudente, sintética. No se trata de exponerse, sino de identificar el patrón oculto manifestado en luna nueva en Sagitario.
Por ejemplo, el arte y los negocios comparten un mismo impulso: poner orden en el caos. La gerencia moviliza recursos,
pero el artista tiene un poder distinto, crear lo que no existía.
Así la idea se desarrolla, se equilibra para plasmar, concretar.
Este es un momento para centrar la atención y observación, utilizar la sensibilidad como brújula.
No debemos permitir que el mundo nos endurezca.
Mantener la capacidad de ver la historia completa, sentir y entender, es un acto de valentía. Y, sobre todo, un acto de creatividad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario